El problema
- El almuerzo se decide bajo presión: con poco tiempo, terminamos eligiendo lo de siempre, aunque no sea lo mejor.
- Los menús de barrio cambian a diario pero viven en una pizarra. Los dueños que quieren estar online terminan en WhatsApp — sin catálogo, sin visibilidad, sin forma de ser descubiertos.
- Para los restaurantes pequeños, no ser encontrable online significa competir solo por ubicación. La mejor comida de la cuadra puede ser la menos elegida.
Cómo lo resolví
- Un marketplace pensado para el menú del día: listados rápidos, precios y horarios visibles, y comparación fácil desde el celular — diseñado para la ventana de cinco minutos del almuerzo.
- Los dueños pueden publicar el menú del día en minutos. Sin conocimientos técnicos, sin configuración complicada.
- Construido para funcionar rápido desde el primer día: carga en cualquier conexión, anda en cualquier celular, y se despliega en un paso.
Impacto
- Convierte un hábito apresurado en una elección real — la gente puede comparar opciones sin moverse de su silla.
- Da a los pequeños restoranes una presencia online real, para que compitan por calidad y no solo por cercanía.
- Una dirección clara: el menú del barrio, visible en dos toques, todos los días.



